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Su granito de arena

NUEVOS. Safar y Lauria serán dos de los proyectos del "Milrayitas" que firmaron ayer (Foto: Club Peñarol)
Eso es lo que aportarán Selem Safar y Nicolás Lauria, los últimos dos jóvenes refuerzos que consiguió el campeón de la Liga Nacional, Peñarol, en el día de ayer. Ambos firmaron contrato hasta la temporada 2011/12, como la gran mayoría del plantel.
Safar (ex Quilmes) viene de jugar una gran temporada en Argentino de Junín, coronado con el título que depositó al “Turco” en la Liga: “le estoy muy agradecido a Argentino, a la gente de Junín, se portaron de 10 conmigo, tanto en el primer como en el segundo año, el equipo no estaba para ascender, se logró porque la gente acompañó todo el año, un club de barrio”, fueron las palabras del alero a Planeta Naranja, ayer por la noche.
El marplatense declaró que “para mi es algo muy lindo lo que me está pasando, Peñarol es el mejor equipo de los últimos cuatro años, es una alegría muy grande que el último campeón se haya fijado en mi”. Además añadió que “le voy a aportar mi granito de arena, renovó el plantel del año pasado, para que el equipo siga como hasta ahora, espero que seobtengan los mismos resultados”.
El alero de 23 años (que a pesar de su corta edad ya es padre), tiene una particular historia, ya que jugó en los dos mejores equipos de Junín, que son acérrimos rivales, y ahora lo hará en los dos de Mar del Plata; “me tocó jugar en Ciclista, después pasé a Argentino, se dieron las cosas así, hoy Peñarol me llamó para jugar, lo tomé como que el mejor club puso sus ojos en mi, esta opción no la podía dejar pasar, por eso el pasado no me preocupa”.
También aclaró que “me falta mejorar mucho, este año me note más maduro, soy un jugador que le gusta tomar decisiones, mejoré mucho, el equipo me sirvió, porque había jugadores con experiencia y jóvenes, fue muy lindo el ascenso”.
Por su parte Nicolás Lauria vuelve al club que lo vio nacer y en el cual realizó gran parte de su carrera. Por no tener lugar en el plantel, junto con la llegada de Sergio Hernández al club, el escolta de 2,02 decidió bajar un par de categorías e ir a jugar a la Liga B.
En Estudiantes de Concordia tuvo muy buenos dos años, en constante crecimiento y siendo una de las figuras del equipo. En la última temporada promedió más de 18 puntos por partido y la dirigencia “Milrayitas” apostó por la vuelta del jugador, en este caso ya como ficha mayor.
Lauria también declaró en Planeta Naranja que venía a aportar su granito de arena y que como Safar, son dos jugadores que se incorporan al equipo y saben que no tendrán tantos minutos, por eso tendrán que aprovechar cada vez que ingresan al rectángulo de juego.
Dos marplatenses que por diferentes motivos estaban en otros puntos del país jugando en otras categorías. Ahora volverán a la ciudad que los vio nacer, por lo que los podremos volver a disfrutar con mayor regularidad, celebramos eso.
Aquel salto de calidad

Hernández y su sonrisa, detrás la multitud y su festejo (foto: G. Bonecco)
Apenas se confirmó que llegaba, ese era el argumento. Y el 16 de junio de 2007 cuando fue presentado en el Américo Gutiérrez de la Sede del Club, se repitió. “Con Sergio buscamos un salto de calidad”, dijo Robles.
Seguramente el hecho de tener al entrenador de la Selección Argentina y a uno de los más ganadores de la Liga Nacional en tu banco de suplentes, te obliga…
Peñarol venía de perder la Final 06/07 ante Gutiérrez y su Boca. Inmediatamente salieron en busca del Oveja, que según el reglamento de la CABB podía a partir de ese momento ser entrenador part-time (dirigir la Selección y un Club simultáneamente).
Siempre agradecido con un DT muy arraigado al Club como el Negro Romano, más la campaña que había hecho. La llegada del Coach de la Selección a un Club de barrio como Peñarol, les representaba realmente un salto de calidad y sobre todo, al protagonismo asegurado. Por la simple presencia de él en un principio, y por su trabajo plasmado luego.
Hizo de la casualidad, una verdadera causalidad. Ya que Peñarol vive sus mejores horas en el básquet nacional e internacional coincidiendo con la conducción técnica de Sergio Hernández. Una persona que no sólo sabe mucho de básquet, sino que sabe muy bien como conducir un grupo de basquetbolistas y que darle al Club donde está.
Una buena empresa, próspera y con buenos recursos, poco puede hacer sin un Gerente que sepa como administrar todos esos argumentos y el capital humano con el que cuenta. Sin duda Peñarol encontró a esa persona que le ordene las fichas y las ponga cada una en su lugar.
Hernández siempre se empeña en delegarle la responsabilidad del buen momento a la Dirigencia (que sin dudas es el gran artifice de esto), pero debe reconocer que si el no estuviera, nada de esto sería real.
Salud, por darnos cuenta de la persona y y la magnitud del personaje basquetbolístico que tenemos la suerte de contar en Mar del Plata.
No por nada sigue un año más. Su cuarto consecutivo.
El mejor

Leo Gutiérrez recibe la pelota, le da dos vueltas completas mientras mantiene la mirada fija hacia el aro. Luego, la pica tres veces con la mano derecha y al mismo tiempo observa sus propios movimientos, la pica de vuelta, este vez, con ambas manos y más lento que los anteriores. A continuación, le da un giro final, el balón sigue en su poder y lo último que hace con él es trabarlo en sus manos, con la seguridad de que el próximo tiro libre será un punto más para su equipo.
El MVP de las finales 09/10 culminó con 21 de 26 en lanzamientos simples (81%); 18 de 34 en dobles (53%); 6 de 23 en triples (26%), para un total de 75 puntos (16.2%). Tomó 22 rebotes (21 en defensa y 1 en ataque). Asistió a sus compañeros en 6 oportunidades, recuperó la pelota en 8 y la perdió en 7. Cometió 14 faltas y recibió 25. Promedió 29 minutos en el rectángulo de juego y 15.6 de valoración en 5 partidos jugados.
Las mejores actuaciones del nacido en Marcos Juárez, provincia de Córdoba (16/5/1978), fueron las últimos dos. Una brillante en el Orfeo dejó a su equipo match point y el martes 25, en el “Islas Malvinas”, confirmó su calidad como jugador. Cuando el equipo lo necesitó, apareció con todo su potencial.
Quizás, Marcos Mata fue el más regular pero lo cierto, es que “Leo” se lleva el premio al mejor por todo lo que implicó para él esta serie final, por su historia, por mostrarse sensible ante los insultos de sus pares y por ser uno de los más ganadores de la Liga Nacional.
Son 7 en total los títulos (igualó a Milanesio y Campana). El dato histórico es que fueron con 5 equipos distintos: Olimpia de Venado Tuerto, Ben Hur de Rafaela, Atenas de Córdoba, Boca Juniors y Peñarol de Mar del Plata. Fue el jugador más valioso en un final por tercera vez (04/05; 06/07 y 09/10). Además, fue el MVP de toda la temporada, logro que obtuvo en cuatro oportunidades (04/05; 05/06; 07/08 y 09/10).
Los cordobeses no dudaron en insultarlo al ritmo de “Gutiérrez hijo de puta, la puta que te parió”. Uno de los hechos más vergonzosos en la historia de la Liga Nacional. La gente de Atenas no se dio cuenta de que, con esas agresiones, tiraba por la borda una parte de su historia dentro del básquet argentino. Le dieron la espalda, cuando unos minutos antes del inicio del cuarto partido se “pecheaban” tan orgullosos por sus títulos y sus figuras de renombre en el museo itinerante que se encontraba en las instalaciones del Orfeo. No estaría mal pedir perdón en un futuro, sería una actitud más que importante, sobre todo para Gutiérrez.
Cuando jugaba en Atenas y en Boca, era uno de los tipos más hostigados por el simpatizante “Milrayitas” que, en el pasado, también se equivocó y lo llamó “cebador olímpico” por tener pocos minutos dentro de los 12 argentinos que ganaron la medalla de oro en el 2004. Hoy, es el nuevo ídolo de Peñarol y el “hincha”, esta vez, supo entender quien es Leo Gutiérrez.
Peñarol Campeón de Liga Nacional 2009/10

El capitán. "Tato" Rodriguez emblema del básquet nacional. (Foto: Marcos Ramundi - www.deportemarplatense.com)
El conjunto de Mar del Plata se consagró por segunda vez en su historia luego de vencer, en el polideportivo “Islas Malvinas”, a Atenas de Córdoba por 80 – 60. Así, culminó la serie al mejor de siete partidos con cuatro triunfos “Milrayitas” contra uno de los cordobeses. Cerca de 8000 espectadores se hicieron presentes en el estadio que será sede del Preolímpicos 2011.
Lo acaricia

Una imagen que refleja la actitud de Peñarol ante Atenas (foto: La Capital)
(Desde Córdoba) Es el título de Liga Nacional. Ese que Peñarol de Mar del Plata tiene a solo un paso.
Luego de la derrota en el juego 3, dijimos que era muy difícil que el milrayitas tuviera dos noches tan malas y en forma consecutiva. Sólo le restaba mejorar, y vaya que lo hizo.
Tiene un técnico inteligente que sabe lo que hace y que además cuenta con un material de primera calidad que no sólo aprovecha sus individualidades, sino que ellas se ponen al servicio de un funcionamiento en equipo. Quizás esto último falló en el tercero…
Para el cuarto juego, volvió a jugar en su nivel Leo Gutiérrez. Quién demostró una vez más que no solo es un gran jugador de básquet, sino que tiene un temple y una prestancia ganadora como pocos. Es de esos jugadores que te definen el juego con bolas importantes, pero que también lo define indicandole al resto del equipo el camino a seguir. Como por ejemplo a Lamonte, que estuvo errático por demás, pero que pudo aparecer cuando lo era necesario.
Que decir de Mata, que sigue demostrando que no está convocado a la Selección por casualidad, o porque su entrenador lo conoce.
Este es Peñarol, el que juega pésimo una noche, pero del que podemos esperar lo mejor a la siguiente. El que nos obliga a no ahorrar en elogios. Y el que está muy cerca de llevarse la Liga Nacional 2009/2010.
Veremos el martes, en Mardel, que pasa…
Empate o Match Point…

COMPLETO. Así va a lucir el Orfeo Superdomo en el cuarto juego de la Final 09/10 (Foto: La Voz del Interior)
El cuarto juego de la Final entre Atenas y Peñarol definirá muchas cosas para el resto de la serie. Por un lado el equipo cordobés tendrá la difícil misión de repetir lo hecho el martes, cuando defendió muy bien a los hombres claves del “Milrayitas” (Gutiérrez-Lamonte) y además tuvo el plus de los jugadores que vinieron desde el banco, como Ferrini y Romero.
El conjunto de Sergio Hernández sabe que no puede dejar escapar la oportunidad de robarle un juego en Córdoba a Atenas. Peor de lo que jugó en el partido número 3 no lo puede hacer, por eso el “Oveja” ya mentalizó a sus jugadores de que haciendo las cosas como en toda la temporada, el triunfo tiene que llegar solo.
Nuevamente esta noche el base será Juan Pablo Cantero, quien por ahora le está ganando la pulseada a Figueroa, pero que cuando el “Huevo” los hace jugar juntos, se ve lo mejor de ambos. Ni White ni Locatelli tuvieron peso en el último partido, pero son dos jugadores que siempre lo han complicado a Peñarol, al igual que Kante, que hasta al momento está siendo absorbido por Martín Leiva.
La clave pasará por si aparece por primera vez en esta serie Leonardo Gutiérrez, que todavía no demostró el nivel que lo hizo ganar el título de MVP, hace un par de meses. Lamonte deberá jugar más para el equipo y será valioso el aporte que pueda venir desde el banco con Campazzo, Vega, Diez y Reinick (en el día de su cumpleaños número 32).
Se espera que el Estadio Orfeo se llene en toda su capacidad (unos 9500 espectadores). La gente de Peñarol acompañará como en el primer juego y nuevamente se verá una fiesta en las tribunas, con todo el colorido y la buena organización de los cordobeses.
Para la previa habrá una interesante muestra, con el Museo Itinerante de la Asociación Deportiva Atenas, que exhibirá todos sus títulos y logros que consiguió a lo largo de una rica historia, que lo muestra como el mejor equipo de la Liga Nacional. La misma se podrá visitar en el Orfeo desde las 19:30 y con la entrada al partido.
El que mejor juega: gana

Djibril Kante pudo atacar el aro a diferencia de los partidos del "Polideportivo" (Foto: Diario La voz del Interior - Córdoba -)
(Desde Córdoba) La serie final entre Peñarol y Atenas cambió de escenario pero no lo hizo con respecto al nivel de juego. En el Orfeo, el local ganó 75 a 63y dejó la serie 2-1 a favor del “Milrayitas”. El goleador fue Martín Leiva con 17 puntos, mientras que para los cordobeses hubo buenas actuaciones de Federico Ferrini (15) y Diego Lo Grippo (16).
En el inicio del partido, Oscar Sánchez volvió a optar, en el puesto de base, por Juan Pablo Cantero en lugar de Juan Pablo Figueroa, a su vez, se reiteraron las defensas de Juan Manuel Locatelli sobre Leo Gutiérrez y DiegoLo Grippo sobre Marcos Mata.
Las primeras ofensivas fueron erráticas, sobre todo para Peñarol que recién se pudo destapar con un triple de Gutiérrez y un doble y falta de Leiva. Atenas arrancó con cuatro puntos seguidos de Locatelli y desde ese momento el alero no volvió a convertir, de hecho no ingresó hasta los minutos finales del último cuarto. Federico Ferrini fue un gran relevo para él.
El segmento finalizó 21 a 19 para los dirigidos por Sergio Hernández luego de una explosión ofensiva de su base, Sebastián Rodríguez, con un triple y un doble.
En el segundo chico, Oscar Sánchez encontró la solución para abrir los caminos de su equipo en ofensiva: doble base entre Cantero y Figueroa, desde allí jugaron juntos la mayor parte del cotejo y el ataque del local fue imparable para la visita que sólo podía esperar que su rival falle los lanzamientos.
La producción ofensiva de Peñarol fue nula, hasta su última posesión había convertido 8 puntos en el cuarto y un doble y falta de Gutiérrez dejó al “Milrayitas” en 32 puntos para irse a los vestuarios. Atenas finalizó con 38 y un triple de Cantero, sobre la chicharra, le dio a su equipo un envión positivo para el segundo tiempo.
A la vuelta del descanso largo, el orden estaba del lado de Atenas. Continuaba la doble base y ahora se le sumaba la producción goleadora de Ferrini y Lo Grippo, así los cordobeses se fueron despegando poco a poco en el tanteador. Era la primera vez, en toda la serie final, que Atenas podía manejar una diferencia de diez puntos a su favor. Siempre respaldado por una excelente defensa planteada por su técnico.
Del otro lado, se vio lo peor de la temporada. Peñarol tiraba (incómodo) y erraba, casi siempre de tres (6/26). El “Milrayitas” se desesperó por arrimar en el marcador y lanzar desde la línea de 6.25 parecía la única solución, hasta su pívot (Leiva) hizo lo propio.
El “oveja” también quiso probar con una doble base y mandó a Raimundo Legaria para compartir el puesto con Facundo Campazzo, las soluciones nunca llegaron y sus figuras destacadas, Kyle Lamonte y Leo Gutiérrez estuvieron anuladas todo el partido. No es lo mismo un Lamonte o un Gutiérrez con un equipo sólido que con uno que se encuentra a la deriva y busca en forma desesperada la mano salvadora de sus goleadores.
El juego de Peñarol nunca explotó individualmente porque no contó con el respaldo que le da su equipo en conjunto, sobre todo en defensa. Convirtieron 40 puntos en tres cuartos, 8 en el tercero. Atenas, por su parte, se fue con 52 e iba a dejar lo mejor para el período final.
En los últimos 10 minutos de juego, el “Milrayitas” se encontraba ante una situación que no se le había presentado en todo los play off: arrancar abajo por más de diez puntos. Sólo Marcos Mata pudo mantener viva la ilusión del conjunto de Garay y Santiago del Estero, que mejoró en ofensiva pero no pudo detener a su rival en defensa. Los dos convirtieron 23 puntos para el 75 – 63 final y Oscar Sánchez se dio el gusto de poner en cancha a los juveniles Federico Pais yPablo Orlietti.
La serie continua el jueves a las 21 en el mismo escenario. Las emociones están aseguras, si Atenas gana, todo vuelve a comenzar en Mar del Plata y si Peñarol lo hace, tendría la opción de dar la vuelta en su ciudad.
Con dos partidos jugados (Peñarol 2 – Atenas 0)
¿Por qué los dos mejores equipos de LNB, en la final entre sí, no pueden mostrar el mismo nivel de juego que desplegaron en los 9 meses de competencia?
Se transformó en un hábito hablar de nervios y tensión entre los jugadores y técnicos por tratarse de la última instancia. Todo eso existe, pero lo cierto es que el más débil, en este caso Atenas, se puso como objetivo primordial, despojar a Peñarol de todas sus virtudes, bajo los medios que sean necesarios y si eso implica que el juego sea poco vistoso no interesa.
Realizaron la mayor parte del desgaste en defensa y las respuestas fueron óptimas pero no consiguieron el equilibrio necesario, en ataque, para ganar. ¿Atenas podrá demostrar su nivel ofensivo como local?
El conjunto dirigido por Oscar Sánchez logró, en el segundo juego de la serie, cumplir con el objetivo de limitar a Peñarol en el costado ofensivo, de todas formas se vio obstaculizado por un equipo que genera recursos ofensivos, inclusive en los momentos en donde todo parece conducir a una derrota. 
Entre Sebastián Rodríguez, Kyle Lamonte y Leo Gutiérrez convirtieron 28 puntos. Todo el plantel cerró la peor planilla de la temporada con 67% en simples, 49% en dobles y 25% en triples. El respaldo defensivo si estuvo presente y el “Milrayitas” gana igual.
El mérito es para Marcos Mata (14 puntos), que se mostró como el mejor recurso que pudo generar Peñarol en los dos primeros encuentros. No fue el único. Martín Leiva convirtió ayer 17 unidades y su presencia en la pintura se hizo difícil de controlar para los internos de Atenas. Por su parte, Facundo Campazzo se puso el equipo al hombro en momentos claves, sobre todo en el juego 1.
Todo se traslada a Córdoba el martes y jueves de la semana próxima. En Mar del Plata quedó claro que, aunque Peñarol no haya podido explotar a sus mejores individualidades, su ofensiva es una totalidad inabarcable para cualquier tipo de defensa.
Todo lo genera Peñarol
Desde arriba todos los protagonistas dentro y fuera de una cancha (Foto: Planeta Naranja)
Los dirigidos por Sergio Hernández ingresaron a una nueva final de Liga Nacional por segunda temporada consecutiva. Resolvieron las series (mejor de 5) de cuartos y semifinales en 6 partidos. El primer 3-0 se lo dio a Lanús y ayer la victima fue AeroChaco Boca (95-75 como visitante en el 3º juego).
Es difícil conseguir una regularidad en los 40 minutos de juego. Peñarol te liquida el partido cada tres o cuatro minutos, por cuarto, con exhibiciones individuales en ofensiva. En el encuentro de ayer, el tanteador estaba equilibrado hasta el primer tiempo. En los primeros minutos de la parte complementaria, Kyle Lamonte y Leo Gutiérrez mostraron su excelente calidad como jugadores y el local nunca encontró respuestas para detenerlos. Parcial de 20 a 4 que terminó de sentenciar a los dirigidos por Pablo D´Angelo.
Lo que hace posible que Peñarol te liquide desde lo individual es su unidad en equipo, por eso las figuras destacadas del “Milrayitas” no se tienen que cargar todo el juego encima, como por ejemplo Cedric Moodie en Boca, sino que pueden ejecutar los lanzamientos con comodidad por la fluidez de pases y cortinas. El respaldo es importante, está en la defensa o en ofensivas más elaboradas en conjunto. El cerebro es el “Oveja”.
Los de Mar del Plata metieron 14 triples. Los más efectivos siempre son Sebastián Rodríguez, Kyle Lamonte y Leo Gutiérrez. Lo de Alejandro Diez es para tener en cuenta, a pesar de ser uno de los dos relevos que menos minutos tienen en cancha (el otro es Reinick), casi siempre te asegura un triple por partido.
Ser visitante provoca la unidad entre todos los que se sienten representados con el básquet del “Milrayitas”. La solidez está dentro de la cancha y desde afuera llega un respaldo constante: social y económico. Peñarol fue un momento de felicidad en la vida de cada uno de los hinchas que se acercó a la “Bombonerita” para alentar a su equipo, también es sentido por los medios de comunicación de la ciudad que habitualmente siguen al equipo en el “Polideportivo” y ayer se hicieron presentes en Luis Conde de Buenos Aires.
Peñarol llega a la final y trae consigo un montón de argumentos que pueden desembocar en el título tan esperado. Con respecto a esta afirmaciòn el pívot del conjunto de Garay y Santiago del Estero,Martín Leiva afirmó: “Nunca estuve en un equipo tan confiado y tan bien para ganar”
Mañana, en la emisión radial de Planeta Naranja, analizaremos esto con la palabra de los protagonistas.
El recurso más explotado

Faltaron 4. Leo Gutiérrez estuvo cerca del record de triples convertidos en un partido. Leonardo Zanassi tiene ese logro con 13 frente a Racing en el 97 (Foto: Planeta Naranja).
Peñarol fue el equipo que más triples tiró (1087) en los 44 partidos de fase regular de Liga Nacional de básquet. A su vez, fue el que más convirtió (404) para dejarlo con un porcentaje de 37.2 detrás de Atenas de Córdoba (39.2) y La Unión de Formosa (37.9).
Los triples, para los dirigidos por Sergio Hernández, son la principal carta en ofensiva. El equipo es sumamente completo y cuando falla en ese sentido, aparecen otras opciones que siempre lo dejan al “Milrayitas” con un triunfo asegurado. Ayer, comenzó la serie semifinal ante AeroChaco Boca y Peñarol ganó 100 a 83, con 19 triples en equipo y 9 de Leo Gutiérrez.
En la visita, Cedric Moodie también lastimo desde el perímetro con 4 de 7 y 7 de 12 en dobles. El ex – Peñarol se encargó de que el encuentro nunca esté del todo cerrado, aunque su producción, en soledad, no alcanzó para los de Capital Federal.
En Mar del Plata, Peñarol te aplasta. Perdió un solo partido (Obras Sanitarias) y fue al principio de la temporada, no hay defensa que pueda ante el abanico de posibilidades del conjunto de Garay y Santiago del Estero. Quizás, la defensa no haya sido del todo buena en el cotejo de ayer, pero al contrario de lo que indican los manuales de básquet, al local le alcanzó con su ofensiva para llevarse el primer juego de la serie al mejor de 5. Mañana el segundo encuentro en el “Poli” desde las 21.
Es difícil no pensar en la idea de Peñarol en la final de Liga Nacional e inclusive a nadie le resulta raro decir que el “Milrayitas” está para campeón. Claro que hay que ser cautelosos e ir paso a paso en este análisis, que sólo puede ser perfecto con la coronación del equipo marplatense.
En frente, se encuentra un plantel que también es goleador pero que posee una rotación más corta que la de Peñarol, encima ayer se fracturó el tabique uno de sus bases (Nelson Ingles) en un roce, común en este deporte, con Kyle Lamonte. Habrá que esperar la decisión del cuerpo técnico de Boca para ver si puede ser de la partida o no.
Del otro lado, Atenas y Sionista que mañana arrancan sus enfrentamientos en Córdoba. Los dos están un escalón más arriba que AeroChaco Boca y pueden ser de gran medida para Peñarol en una posible final. En donde no quedan dudas, es que el conjunto del “Oveja” supera la media de la Liga Nacional.

